
Alves pone a Brasil en la final
La ilusión del anfitrión se truncó a tres minutos del final. En ese momento Brasil dispone de un golpe franco a su favor. Alves, sin dudarlo, coge el balón, lo coloca en el punto exacto de la infracción, da unos cuantos pasos hacia atrás, el colegiado da el ok, el lateral culé comienza su carrera y revienta el balón que irremediablemente se estampa en la red sudafricana. Ésa es, fotograma a fotograma, la escena de la muerte de la selección local en su torneo.
El gol de Alves no sólo supuso el pase a la final de la canariña si no que sirvió para que el 20 del Barça mandara un recadito a Dunga y reinvindique un puesto como titular. Dani se convirtió en el as en la manga que se guardaba el seleccionador brasileño y este no le defraudó. Una pobre, bloqueada y desdibujada Brasil encontró el billete en el 87 ante una Sudáfrica muy por encima del nivel exhibido hasta la cita de ayer. Estados Unidos pudo con España y los Springbox a punto estuvieron de mandar a casa a la seleçao. Y es que los pequeños han decidido sublevarse y subirse a las barbas de los poderosos y, en el caso español, lo han conseguido.Â
Brasil jugó con fuego. En ningún momento se la vio metida en el partido y los sudafriacanos, a base de fuerza y de jugar muy bien sus bazas ponÃan en más de un apuro a la retaguardia verde amarella. Las estrellas brasileñas no brillaban. Los pupilos de Santana maniataban a los Kaká, Robinho y compañÃa. La canariña no controlaba la situación y tampoco era capaz de contaatacar con peligro, una de sus principales armas en esta Copa Confederaciones. Pero pudo haber sido peor para Dunga y los suyos. Mokoena tuvo el 1-0 en un testarazo que el central mandó por encima del travesaño. Sudáfrica estaba enchufada. Alrededor de Pienaar, el resto del equipo trabaja como buenos gregarios para que su lÃder se encontrase más descansado de cara a atacar al pelotón brasileiro.

La estirada de Khune no fue suficiente
Con 0-0 se llegó al descanso. Tras el reglamentario tiempo de asueto el choque continuó por los mismos derroteros. Brasil estaba “missing” y Sudáfrica seguÃa a lo suyo. Las ocasiones claras no aparecÃan por Johannesburgo y todo parecÃa indicar que el  curso del partido nos llevarÃa irremediablemente a la prórroga. Pero el destino jugó una mala pasada a los “bafana bafana”. Dunga se sacó un conejo de la chistera al introducir a Alves en el lateral izquierdo sustituyendo a André Santos. La permuta confundió a propios y extraños pero el seleccionador sabÃa lo que hacÃa. Y asà llegamos al fatÃdico para unos y glorioso para otros minuto 87. Momento en que Alves asumió la responsabilidad y cayó al estadio con su espectacular gol. Algunos piensas que Khune pudo hacer algo más. A mi juicio, la falta está tan bien pegada que aunque entre por el lado del portero es imparable.
De ahà al final del partido no hubo tiempo para más. A diferencia de la “nacional”, Brasil si cumplió los pronósticos y podrá reeditar el tÃtulo de esta competición. A priori es clarÃsimo favorito ante los yanquis. Pero ¡ojo! que también lo era Esapaña y nos bajaron de la nube. Seguro que Dunga ha tomado nota. El domingo a las 20,30 en Johannesburgo conoceremos al campeón de una Copa Confederaciones muy por debajo de las expectativas.
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26 June 2009 a las 16:23
Esta vez, Brasil sà fue el fiel reflejo del estilo Dunga, lentÃsima, sin ideas y aburriendo al personal. El cabezazo de Mokoena y la acción en la que Julio César rectifica y hace la parada del torneo debieron mandarles para casa. Pero aquà los goles son lo que cuenta. Comentario oportunista, a la vez que justÃsimo: es delito que Alves sea suplente en esta y en cualquier selección del mundo.