Con la cabeza en otro sitio…

Nano remataba al palo y después provocaba el penalti.
Pensando en otro partido, concretamente en el del próximo sábado ante el Madrid; así se encontraban tanto los jugadores del Valladolid, como el escaso público que acudió ayer a Zorrilla. Pero los culpables de esto no son ni los futbolistas, ni Mendilibar, ni siquiera el Hércules, al que tampoco le importó no librar batalla; la culpa la tiene la organización de un torneo totalmente devaluado, un torneo que dejó de ser atractivo hace mucho tiempo. Y es que, seguramente, el Valladolid perdió más dinero ayer abriendo las instalaciones, que lo que ganó con la recaudación del público… la magia de la Copa ya no existe y nadie quiere hacer nada.
El partido fue soporífero de principio a fin, pues el Hércules nunca tuvo la intención de remontar el 1-5 de la ida y los blanquivioletas aprovecharon la situación para ahorrar energías, aunque es cierto que hay jugadores que no están para ahorrar nada, ya que no van a tener muchas oportunidades como la de ayer para demostrar al técnico que valen para el once. Caso de Ogbeche, que se pegó la primera carrera seria allá por el minuto 80, o caso de Aguirre, que no tiró un sólo desmarque en todo el encuentro. Al fin y al cabo, estos partidos están para hacer pruebas y Mendilibar puso a los tres enganches juntos: Canobbio (un poco más retrasado), Escudero (volcado hacía la izquierda) y Víctor (en su posición natural). La primera mitad transcurrió entre tímidos acercamientos por las bandas del equipo pucelano, pero sin ninguna ocasión clara de gol. Pedro López, extrañamente titular, fue el hombre que más profundizó y tiró en dos ocasiones a puerta, más que cualquier hombre del equipo en todo el partido. Por la otra banda, Escudero se perdía entre tanta conducción y abuso del balón, mientras que Canobbio estaba totalmente desaparecido en zonas que no son las suyas. A pesar de todo, alguna triangulación buena se vio por parte del Valladolid, más fruto de la inoperancia del Hércules que del buen hacer de los pucelanos, pero todas ellas concluyeron sin culminación. Así las cosas y sin ninguna ocasión clara, se llegó al final de los primera mitad, con la mala noticia de que todavía había que disputar otros 45.
No cambiaron de argumento ninguno de los dos equipos en el segundo acto, aunque bien pareció que el Hércules quería poner más intensidad, pues en los primeros minutos tuvo un par de acercamientos a la meta defendida por Villar. Sin embargo, poco duraría, ya que en el 50′ llegaría el primero del Valladolid. Un saque de esquina desde la derecha era rematado por Nano y se estrellaba en la base del poste, pero el rechace le caía al propio Nano, que fue derribado claramente por el joven Pagán. El penalti no dudó en señalarlo González Vazquez y tampoco dudo en meterlo Víctor, engañando a Unai Alba con paradinha incluida. No cambió mucho la decoración del partido el gol del extremeño, pero la buena noticia fue que Mendilibar dio entrada a Jesús Rueda, después de su operación de bazo.
La calidad personificada. En el minuto 68 entró Medunjanin entre los aplausos de los 6.500 asistentes y tan sólo tardó 10 minutos en darles las gracias por la ovación. Óscar Sánchez cogió un balón en la izquierda, a la altura del pico del área y dio el pase en horizontal al bosnio-holandés, que andaba por allí; el toque de Medunjanin fue tan sutil como efectivo… un toquecito con la zurda, con una rosca endiablada que hacía que la pelota se alejase cada vez más del ángulo de acción de Unai Alba. Fue un auténtico golazo desde la frontal y por encima del portero, que arrancó el aplauso de todo Zorrilla. 2-0 en el luminoso y tan sólo 10 minutos para el final; todo parecía resuelto. Pero como dice Melendi, las apariencias engañan. Entonces surgió la relajación en los jugadores pucelanos. Una pérdida estúpida de balón en el centro del campo la aprovechó Gerardo para acortar distancias en el 84′ y, tan sólo dos minutos después, Sendoa aprovechaba un balón en largo para colar el esférico por la escuadra de la meta de Villar. 2-2 y antes de los goles, el meta paraguayo ya había realizado dos intervenciones de mucho mérito. Al final del encuentro, los jugadores no se iban demasiado satisfechos, sabedores de que se les había escapado la ocasión de brindar una victoria a su gente debido a la tensión de la que adolecieron durante todo el partido.
FICHA TÉCNICA:
Valladolid (2): Justo Villar; Pedro López (Rueda, min. 63) Baraja, Nano, Óscar Sánchez; Aguirre, Borja, Canobbio (Kike, min. 68), Escudero; Víctor (Mendujanin, min. 68) y Ogbeche.
Hércules (2): Unai Alba; Expósito, Abraham Paz (Carril, min. 67), César, Dani Bautista; Sales (Sendoa, min. 64), Cámara, Pagán, Gerardo, Morán y Raúl (Rodri, min. 74).
Goles: 1-0: Min. 50, Víctor de penalti. 2-0: Min. 79, Medunjanin. 2-1: Min. 84, Gerardo. 2-2: Min. 86, Sendoa.
Árbitro: González Vázquez (Comité gallego). Amonestó a Baraja, Borja y Víctor.
Incidencias: Partido de vuelta de los dieciseisavos de la Copa del Rey disputado en el estadio José Zorrilla ante unos 6.400 espectadores.
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