El Valencia aprieta y Villarreal y Sevilla resisten

Soldado, al borde de un ataque de ira

Soldado, al borde de un ataque de ira

La expulsión de Soldado fue el detonante de la goleada encajada por el Getafe en su propio feudo (0-3) ante el Valencia de Emery, que sigue a la estela de Barça y Villarreal. Fernandes adelantó, de seco derechazo, a los suyos y, al borde del descanso, llegó la jugada decisiva: Undiano Mallenco no vio una clara falta de Marchena sobre Soldado. El delantero se revolvió, propinó un leve cabezazo al internacional, experto actor, que supo forzar como nadie la cartulina roja. La agresión existe, pero el teatro también.

Con el marcador a favor y superioridad numérica, la puntilla era cuestión de tiempo. Habría llegado antes si el asistente no hubiera anulado un gol legal de Joaquín por presunto fuera de juego. El portuense se resarciría minutos después y, de preciosa volea, batiría a Abbondanzieri. Ya dentro del último cuarto de hora, Vicente culminó un contragolpe de tiralíneas dirigido por Angulo y agigantó las diferencias. A dos puntos del líder se sitúan los chés, que retornan a la senda de la victoria tras dos tropiezos consecutivos en Mestalla: ante el Racing en Liga y ante Copenhague en UEFA.

Triunfo y pitos. Pírrica y polémica victoria la obtenida por un Sevilla a la deriva en su propio feudo ante el Recreativo (1-0). Un solitario gol de Kanouté, que falló un penalti, no sirvió para que la afición, escasa de paciencia, se reconciliase con su equipo tras 4 derrotas consecutivas. Amargas quejas en el Decano por la labor arbitral: Mejuto dejó de señalar un evidente penalti de Fernando Navarro sobre Colunga y sí pitó uno light de Morris sobre Capel. El que sigue invicto en Liga es el Villarreal que, no sin ciertos problemas, se impuso al Almería (2-1). Rossi adelantó a los de Pellegrini al medio minuto de iniciarse el choque y Llorente aumentó diferencias, aún en la primera parte. Sin embargo, los de Arconada, como ya hicieran ante el Real Madrid, firmaron un segundo acto diametralmente opuesto y recortaron distancias por medio de Piatti. Hasta ahí pudieron llegar los visitantes, que rondaron, sin acierto, la meta de Diego López. A un punto del liderato continúa un Submarino de leyenda.

Coupet evitó un desastre mayúsculo

Coupet evitó un desastre mayúsculo

Paupérrimo espectáculo, por otra parte, el ofrecido por Osasuna y Atlético de Madrid en el Reyno de Navarra (0-0). Las gafas en el marcador no obedecen sino a la racanería de los de Aguirre, que sentó incomprensiblemente a Forlán, y a la falta de acierto de un Osasuna en decadencia. Primer punto de la era Camacho, que bien pudieron ser 3 si Coupet no hubiese detenido un penalti lanzado por Portillo. Se esfumaron las 10 primeras jornadas sin una victoria que llevarse a la boca. Quien sí venció, y de forma convincente, fue el Betis, en su visita a Los Pajaritos ante un Numancia voluntarioso pero cándido. Del Pino adelantó a los de Kresic, pero Emaná empató de penalti. En los dos minutos anteriores al descanso, los de Chaparro resolvieron, con goles de Aurelio y de Juanito. De poco sirvió el asedio soriano en la segunda mitad: cierto es que Barkero, en dulce estado de forma, acortó distancias, pero Mehmet Aurelio, de nuevo, volvería a mojar para dictar sentencia. Siguen con su escalada los verdiblancos y siguen en descenso los rojillos.

Locura en Son Moix. Un partido al borde de un ataque de nervios firmaron Mallorca y Athletic de Bilbao (3-3), que empataron porque ninguno de los dos, especialmente los locales, tuvo los arrestos suficientes para dar un puñetazo de autoridad encima de la mesa. Con dos tantos de Arango y uno de Santana lo tuvieron hecho los de Manzano, que llegaron a dominar por 3-1 (Iraola). No obstante, Ion Vélez y Llorente, en el 91, situaron las tablas en el electrónico. Encontró premio el espigado ariete a una brega estimable. Caparrós salva su cabeza, pero los leones continúan en puestos de descenso. Un solitario gol de Andrés Guardado dio los tres puntos al Deportivo, en su enfrentamiento ante el Espanyol en Riazor (1-0). Lotina apostó por los mismos once que tumbaron al Betis a domicilio y no se equivocó. De esta manera, superó, en duelo de banquillos, a su alumno aventajado, Tintín Márquez, que no acaba de dar con la tecla y reza por el pronto regreso de Iván de la Peña. Otra vez Tchité se convirtió en decisivo al anotar el tanto que le permitió al Racing obtener su primer triunfo como local en la temporada, a costa del Sporting de Gijón (1-0). Quinto gol en 8 días para el ariete de Burundi, que permite tomar una bocanada de aire fresco al eternamente discutido Muñiz y que, de paso, finiquita la racha de los de Preciado, que llevaban 5 triunfos consecutivos (4 en Liga).



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