Ese Madrid también llamado Higuaín

El argentino marcó cuatro goles y maquilló la nefasta imagen dada por sus compañeros de la defensa

Higuaín marcó cuatro goles y salvó a su equipo.

Higuaín marcó cuatro goles y salvó a su equipo.

Parece el mismo discurso que otros años: “Si el Madrid gana estando así de mal, cuando juegue bien…”, pero no es igual que la temporada anterior, porque la zona de atrás está en alerta roja y porque no hay una forma de jugar determinada. El Madrid vive en el desorden y disfruta de él, porque allí, en el caos, es donde salen a relucir las individualidades y, entre jugadores de tanta calidad, hay uno que, a día de hoy, está por encima de los demás: Gonzalo Higuaín.

Empezó pegando el Málaga y lo hizo pronto, en el minuto 6, cuando Eliseu cogió un balón pegado a la línea de fondo y rebasó a Marcelo y a Heinze con una facilidad pasmosa, dando cuenta de la debilidad de la defensa blanca. El jugador del Málaga dio el pase al punto de penalti, pero Gago llegaba en carrera y envió el balón al palo de su propia portería; el rechace lo aprovechó, de nuevo, Eliseu para hacer el primero. Era el 0-1, pero la alegría les duraría poco a los andaluces, tan sólo dos minutos, lo que tardó Guti en dar un pase preciso en profundidad a Marcelo, quien rebentó el esférico contra las manos de Arnau; el baón le cayó franco a Higuaín para que marcase a placer.

Debilidad defensiva. Era un partido de ida y vuelta, pero las idas del Málga, extrañamente, eran más peligrosas que las del Madrid. La razón es el mal momento que viven todos y cada uno de los defensas blancos. Aprovechando esta circunstancia, Baha cazó un balón dentro del área y lo convirtió en el segundo de su equipo. El esférico pasó entre medias de Heinze y Cannavaro, pero ninguno de los dos fue capaz de interceptar el pase. Dos llegadas, dos goles y dos errores flagrantes de la defensa merengue. Sin embargo, hoy había un hombre empeñado en esconder los errores de sus compañeros. Higuaín volvió a igualar el encuentro, esta vez, marcando un penalti claro por mano de Weligton. Corría el minuto 38 y tan sólo cinco después, Sergio Ramos, que todavía continúa ido, veía la tarjeta roja directa por pisar voluntariamente a Eliseu cuando éste se encontraba en el piso. Así concluía el primer acto, con empate en el marcador y con superioridad numérica para el Málaga.

Consagración. En la segunda mitad, Schuster se vio obligado a reestructurar el equipo ante la expulsión de Ramos. Salgado entró al terreno de juego en sustitución de Sneijder y no lo pudo hacer mejor. Michel sienta la camiseta como pocos y se notó en su intensidad, que fue mayor de la que el físico le podía permitir. El encuentro siguió la misma tónica, idas del Málga y vueltas del Madrid, pero la inferioridad numérica de los blancos se notaba y Guti se vio obligado a ponerse el mono de trabajo y construir desde la catacumbas. En una de esas idas, Duda cogio el balón dentro del área y Gago se vio obligado a tapar las carencias de los centrales, pero el argentino llegó tarde a la ayuda y realizó penalti, que transformaría Apoño. Pero la historia se repetía y nada más sacar de centro, Gago arrebañaba un balón imposible y conseguía tocar para el Pipa, quien metió un auténtico golazo desde fuera del área. Era el 3-3 e Higuaín estaba rebentado, casi sin aliento, corriendo por todas las partes del campo, mostrando un sacrificio digno de elogio. Pero después de provocar un penalti y marcar tres goles, todavía le faltaba trabajo por hacer… y el Pipa siguió corriendo y penetró en el área, donde cayó ante la insistencia de dos defensas. Iturralde no lo pensó y señaló penalti y otra vez Higuaín a la pena máxima; otra vez al mismo lado y esta vez Arnau lo paró, pero el rechace le cayó al argentino, quien volvió a estrellar el esférico contra las mallas por cuarta vez en 80 minutos.

Y después de correr, de sacrificarse, de presionar y de marcar… Higuaín pudo descansar. Un delantero con todas las cualidades para ser un grande, si es que todavía no lo es, pero además con sacrificio y, lo que es más importante, con una proyección infinita. Ese es Higuaín, capaz de levantar a su equipo hasta en cuatro ocasiones.

FICHA TÉCNICA:

Real Madrid (4): Iker Casillas; Sergio Ramos, Heinze, Cannavaro, Marcelo; Sneijder (Salgado, m.46), Gago, Guti, Drenthe (Saviola, m.66); Van der Vaart (Diarra, m.83) e Higuaín.

Málaga (3): Arnau; Gámez, Hélder, Weligton, Calleja; Eliseu (Nacho, m.62), Apoño, Miguel Angel (Fernando, m.82), Duda; Adrián (Luque, m.82) y Baha.

Goles: 0-1, m.6: Eliseu. 1-1, m.8: Higuaín. 1-2, m.17: Baha. 2-2, m.37: Higuaín, de penalti. 2-3, m.69: Apoño, de penalti 3-3, m.70: Higuaín. 4-3, m.77: Higuaín, de penalti, tras aprovechar el rechace de Arnau.

Árbitro: Iturralde González (colegio vasco). Regular. Expulsó a Sergio Ramos, de roja directa; y mostró tarjetas a los locales Heinze, Higuaín y Gago; y a los visitantes Weligton, Duda, Calleja y Apoño.

Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de Primera división disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante unos 72.000 espectadores.



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